Un perro de raza beagle en su peso normal ronda los 12 kilos. Sin embargo, Kale Chips ha llegado a multiplicarlo por tres por culpa de la excesiva alimentación proporcionada por su dueño.
En la imagen podemos ver al animal con 38 kilos, cosa que no le permite tener una vida normal, como la de cualquier perro sano que corre y pasea por el parque.
La alimentación de esta raza de perros debe cuidarse más que la del resto, ya que los beagles comen todo lo que ven en su camino y nunca llegan a estar saciados del todo.
Así lo creen desde el centro de atención de animales ‘One Tail At A Time Dog Rescue’. Su vicepresidenta, Anna Friedman, reconoce que tras su traslado tuvieron que sacarlo a peso del coche porque no podía caminar.
Aunque resulte extraño, los análisis no presentan ninguna alteración significativa y, a pesar del peso, no tiene ninguna enfermedad.
A propósito de perros, aquí os dejo una presentación sobre algunas razas de esta especie animal.

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